| Historia |
En 1980 comienza la actividad académica de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Catalunya. En un primer momento los cursos se llevan a cabo en el Palau Maricel, en Sitges, pero en 1984 algunas de las actividades se empiezan a realizar ya en Barcelona. Raúl Morodo (1980-83), Santiago Roldán (1983-89) y Ernest Lluch (1989-95), rectores de la UIMP en este periodo, fueron los responsables de que la sede en Catalunya tuviera cada vez más actividades, con la que que se propició una mayor integración y presencia de la Universidad en los ambientes sociales, culturales y académicos catalanes.Joan Trullén, director académico (1998-2004), con las autoridades del consorcio el 4 de julio de 2002 al salir de la conferencia inaugural de los cursos de verano. En 1989 las actividades académicas se trasladan al Palacio de Pedralbes y, al cabo de unos años, los cursos y seminarios se llevan a cabo en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), entidad que los acoge hoy en día. Desde 1997 la sede de la UIMP en Barcelona se convertirá en un consorcio integrado por la UIMP, la Diputación de Barcelona, el Ayuntamiento de Barcelona y el CCCB. En el año 2001 el Consorcio decide adoptar el nombre de CUIMPB - Centre Ernest Lluch en homenaje a uno de los rectores de la UIMP que más trabajó para impulsar la sede de la Universidad en Barcelona. A lo largo de su trayectoria, la sede de la Universidad en Barcelona ha disfrutado de la tarea y de la experiencia de destacados profesores y catedráticos que han ejercido las funciones de la Dirección Académica, como Antón Costas, Montserrat Durán, María Teresa Costa, Joan Trullén, Francesca Puigpelat, Blanca Vilà y Joan Fuster Sobrepere. ![]() |



Historia
En 1980 comienza la actividad académica de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Catalunya. En un primer momento los cursos se llevan a cabo en el Palau Maricel, en Sitges, pero en 1984 algunas de las actividades se empiezan a realizar ya en Barcelona. Raúl Morodo (1980-83), Santiago Roldán (1983-89) y Ernest Lluch (1989-95), rectores de la UIMP en este periodo, fueron los responsables de que la sede en Catalunya tuviera cada vez más actividades, con la que que se propició una mayor integración y presencia de la Universidad en los ambientes sociales, culturales y académicos catalanes.